Bomberos e investigadores de IMDEA en La Noche Europea de los Investigadores de Madrid 2026
September 29, 2026

Celebrar La Noche Europea de los Investigadores de Madrid en la Residencia de Estudiantes de Madrid es siempre un placer. Y hacerlo acompañados por los bomberos de la Comunidad de Madrid ¡es algo ¡increíble!
Y eso fue los que hicimos los siete institutos IMDEA en la 17ª edición de este proyecto, La Noche Europea de los Investigadores, coordinado en Madrid por la Fundación para el Conocimiento madrimasd.
Cuando anunciamos que los siete Institutos IMDEA íbamos a organizar la actividad La ciencia ante los desastres naturales, escribimos que “La ciencia es vital para evitar situaciones catastróficas o para paliar sus efectos más negativos una vez que se han producido”. Y lo que contaron los investigadores de IMDEA y los bomberos de la Comunidad de Madrid el pasado viernes 25 de septiembre, lo confirmó.
Gracias a Annika Coll y Agustín de la Herrán, los bomberos que nos acompañaron, pudimos conocer lo que supone marcharse al otro extremo del mundo para ayudar a los supervivientes de un terremoto o sofocar el mayor incendio sufrido por nuestra Comunidad, cuando todo lo que debería funcionar, como las comunicaciones, el suministro eléctrico, de alimentos o de agua, falla. O que los bomberos de la Comunidad de Madrid cuentan ya con mucha tecnología que les ayuda a proteger y protegerse; pero les gustaría contar con mucha más.
Y gracias a Mario Ballesteros (IMDEA Agua), Milan Prodanovic (Energía), Jimena de la Vega (Materiales), José Sánchez Costa (Nanociencia), Carlos Jesús Bernardos (Networks), Cristina María Fernández (Nutrición) y José Aguilar (Software), que en IMDEA están investigando para hacer realidad el deseo de Annika y Agustín.
Por ejemplo, José Aguilar lo hace con un proyecto en el que desarrollan modelos 3D del territorio donde se identifican los usos del suelo, el tipo de vegetación, su orografía, la humedad, etc. Y utilizan esos modelos para reconocer posibles riesgos, como el volumen de agua en un barranco en función de la cantidad de lluvia y el lugar en el que cae; y sugerir vías seguras de acceso y evacuación; o para evaluar el efecto de actuaciones concretas como la reforestación, el desvío de un caudal,…
Mario Ballesteros explicó que en su grupo estudian cómo diferentes escenarios de cambio climático afectan a los sistemas humanos y ambientales. Procuran entender lo que pasaría con la actividad económica y con el medioambiente en caso de que eventos extremos como sequías, inundaciones o incendios se volvieran más frecuentes o más intensos. También tienen la capacidad de identificar dónde se concentran el riesgo y los posibles daños de inundaciones, incendios, crecidas…, y la de evaluar posibles medidas preventivas.
Cristina Fernández y José Sánchez, hablaron de proteger a los que nos protegen. En el caso de Cristina a través de la nutrición de precisión, con la que intentan entender, a través de la ciencia más puntera, cómo lo que comemos afecta a nuestro cuerpo y nuestra salud. Para ello se apoyan en técnicas moleculares de última generación. En el caso de cuerpos especiales, como los bomberos, que trabajan en condiciones extremas de calor, esfuerzo físico y estrés, buscan ir más allá de las recomendaciones genéricas y llegar a algo personalizado según el perfil molecular de cada individuo, para mejorar su resistencia física y mental, entre otras cosas.
En el caso de José, en IMDEA Nanociencia trabajan en una escala tan sumamente pequeña, la nanoescala, que les permite algo genial: «programar» la materia para que haga cosas que antes parecían imposibles. En su grupo, en concreto, investigan sobre materiales conmutables, que funcionan como interruptores moleculares. Cuando siente un estímulo externo son capaces de cambiar radicalmente sus propiedades físico-químicas: su color, su magnetismo o su estructura, de forma reversible. Ese «estímulo» puede ser un cambio de temperatura o el contacto directo con un gas concreto.
De materiales a una escala mayor habló Jimena de la Vega. Materiales para construcción, para baterías eléctricas, para… Jimena cree que es posible avanzar hacia materiales más seguros y menos tóxicos y puso ejemplos de proyectos que están desarrollando para conseguirlos, como uno que trabaja con materiales ultraligeros obtenidos a partir de residuos de algas marinas, que pueden actuar como aislantes térmicos y mejorar la resistencia al fuego. O la línea de fabricación de baterías resistentes al fuego, que diseña nuevos materiales para las carcasas de las baterías y modifica los elementos que las componen.
Y de asegurar las comunicaciones y el suministro eléctrico hablaron Carlos Jesús Bernardos y Milan Prodanovic. Carlos Jesús cree que las futuras redes móviles podrán actuar como una gran red de sensores capaces de detectar cambios de temperatura, humo, u otras anomalías, antes de que se vea el fuego o se produzca un terremoto, por ejemplo. La idea está alineada con uno de los temas de investigación más recientes: el sensing integrado con las comunicaciones, una tecnología que se basa en intentar aprovechar los dispositivos ya existentes para comunicaciones para poder «sensar» el entorno. Esto tiene múltiples aplicaciones, desde detectar que una persona dependiente o con necesidades especiales se ha caído en su casa (sin tener cámaras), a anticipar posibles desastres o amenazas aprovechando infraestructuras de comunicación existentes.
Milan se centró en explicar cómo se puede asegurar o mejorar el suministro eléctrico tras una catástrofe, aunque hizo hincapié en que es fundamental trabajar antes de que se produzca la catástrofe, preocupándonos de asegurar la resiliencia de las redes eléctricas y de hacer cambios en la planificación y la operación de redes. Habló de tecnologías emergentes como los convertidores grid-forming que actúan como fuentes de tensión capaces de establecer de forma autónoma la amplitud, fase y frecuencia de una red eléctrica, lo que les otorga una capacidad fundamental de arranque en negro o desde cero (black-start) sin depender de una señal previa.
Nos despedimos con una frase que repitieron todos los protagonistas al terminar la charla-café: seguiremos haciendo cosas juntos porque hay muchos temas en los que podemos aportarnos los unos a los otros.


